Hace más de 20 años abrimos una pequeña consulta veterinaria en Mirasol, Sant Cugat.
Desde entonces, hemos crecido y mejorado nuestras instalaciones, servicios y tecnología, pero lo que no ha cambiado es la ilusión y las ganas de hacer nuestro trabajo con dedicación y cariño.
Para nosotros, al igual que para ti, lo más importante son ellos, tus compañeros de vida, y por eso hacemos todo lo posible para cuidarlos y curarlos con el mayor esmero.