Actualidad

Temporal de nieve en España: cómo pasear a tu perro con frío y evitar riesgos

Las intensas nevadas registradas estos días en distintos puntos de España han activado avisos meteorológicos y recomendaciones de precaución por parte de las autoridades. Más allá de los problemas de movilidad, este tipo de temporales también plantea dudas habituales entre los tutores de mascotas: ¿es seguro pasear a los perros con nieve y frío intenso? ¿Qué cuidados debemos tener?

Aunque las condiciones meteorológicas sean adversas, la mayoría de los perros necesitan salir a la calle para mantener rutinas básicas de ejercicio y bienestar. La clave está en adaptar los paseos y extremar las precauciones para proteger su salud.

¿Es necesario pasear a los perros cuando nieva?

Sí, pero no de la misma manera ni con la misma duración que en condiciones normales. El paseo sigue siendo importante para la salud física y mental del perro, pero durante episodios de frío extremo o nieve conviene priorizar la seguridad y el confort del animal.

Reducir el tiempo en el exterior y aumentar la frecuencia de paseos cortos puede ser una buena alternativa en días especialmente fríos.

Consejos para pasear a tu perro con frío y nieve

Ajusta horarios y duración

Siempre que sea posible, opta por las horas más templadas del día y con mayor luz natural. Evita primeras horas de la mañana y la noche, cuando las temperaturas suelen ser más bajas y la visibilidad menor.

Protege a tu perro del frío

No todos los perros conservan el calor corporal de la misma forma. En perros más sensibles, el uso de abrigos o prendas térmicas puede ayudar a prevenir la pérdida de calor, especialmente si tienen pelo corto, poco subpelo o una complexión delgada.

Tras el paseo, es importante secar bien al animal si ha estado en contacto con lluvia o nieve.

Mejora la visibilidad durante el paseo

En invierno, los días son más cortos y la visibilidad puede verse reducida. Utilizar collares, arneses o accesorios reflectantes, así como transitar por zonas bien iluminadas, mejora la seguridad tanto del perro como del tutor.

Limpia las patas después de cada salida

La nieve, el hielo y las superficies tratadas con sal o productos químicos pueden irritar las almohadillas. Limpia las patas con agua tibia al volver a casa y sécalas bien para evitar grietas o molestias.

Observa señales de incomodidad

Temblores, paradas frecuentes, rechazo a caminar o levantar las patas son signos de que el perro puede estar pasando frío. En estos casos, acorta el paseo y regresa a casa.

¿Todos los perros sienten el frío de la misma manera?

No. La tolerancia al frío depende de varios factores:

  • Tipo de pelaje: los perros de pelo corto o fino tienen menos protección natural.

  • Tamaño y masa corporal: los perros pequeños pierden calor más rápido.

  • Edad: cachorros y perros mayores regulan peor su temperatura corporal.

  • Estado de salud: enfermedades como artrosis o diabetes pueden agravarse con el frío.

  • Nivel de actividad: los perros poco activos tienden a enfriarse antes.

  • Raza: razas como galgos o chihuahuas suelen necesitar mayor protección, mientras que las razas nórdicas toleran mejor el frío (aunque ninguna es inmune al frío extremo).

Cómo proteger a tu perro del frío dentro de casa

El cuidado no termina al volver del paseo. En invierno es importante:

  • Crear un espacio cálido y cómodo para el descanso, lejos de corrientes de aire.

  • Evitar suelos fríos y usar camas acolchadas o mantas.

  • Limitar los baños y secar completamente al animal si es necesario bañarlo.

  • Evitar cambios bruscos de temperatura al salir al exterior.

En resumen

Pasear a tu perro en días de nieve es posible, pero requiere adaptación, observación y sentido común. Ajustar rutinas y prestar atención a las señales del animal ayuda a mantener su bienestar incluso durante episodios de frío intenso.

Cuidar de su salud también implica saber cuándo reducir el ritmo y priorizar su comodidad.