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La marcha y duelo de los gatos

La muerte es parte de la vida, una puerta que todos cruzaremos, detrás de la cual sólo hay Amor, nada que temer.

Perder a un compañero animal y miembro de la familia es muy duro y muchas veces no sabemos cómo gestionarlo ni cómo entenderlo. Depende muchísimo de la visión y relación que cada persona tenga con la muerte en sí, determinará cómo lo viva. En Terapia Felina hemos tenido muchos compañeros animales que ya han marchado, además hemos acompañado a miles de animales en todo tipo de situaciones terminales, enfermedades y procesos de muerte como voluntarias en Protección animal, más los acompañamientos personalizados que hacemos a los gatos y su familia humana en proceso de marchar. Todo ello nos ha proporcionado un gran aprendizaje y experiencia, pero hace falta algo más, y es la sensibilidad y comprensión sobre cómo los gatos viven el proceso de muerte y de duelo, para poder acompañarlo con amor, sostenerlo, no juzgarlo, y respetarlo.

Como cada persona tiene su visión sobre la muerte, me centraré sólo en lo que los gatos me han enseñado a lo largo de mi vida, simplemente para compartirlo con quien quiera recibirlo. Si te resuena o no, no pasa nada. Para mí, personalmente, la muerte es simplemente una continuación y una transición a otro plano, sin drama y con mucho mucho amor, así es para los gatos también, algo natural. Estamos sostenid@s y acompañad@s en todo momento, al igual que durante el nacimiento, el cuerpo sabe lo que hacer y el alma está intacta y rodeada de amor. Necesitamos entender que el proceso de marchar es eso, algo natural y que debería ser armonioso y pacífico. Es un “hasta luego”.

En qué momento se van

Nunca es buen momento para que alguien muera y que lo aceptemos, no importa que sea mayor o un bebé, nos cuesta aceptar la marcha física de ese ser querido. Pero sí podemos entender algo, que quien decide marchar es el Ser, y que todo lo que hay detrás es Amor y nada más. Sí, existen los accidentes, las enfermedades y muertes naturales, pero todo habla de todo. Todo en este universo es Causa y Consecuencia, todo está vivo y todo afecta a uno y otro, es imparable. Tanto los accidentes como las muertes naturales tienen una Causa y una Consecuencia, pero no hay errores. El Universo se equilibra a sí mismo y siempre encuentra la armonía entre las luces y las sombras, siempre, no hay errores. Pero para las personas que perdemos a alguien, no hay palabras de consuelo al ver a un bebé morir o a alguien muy querido y joven morir en un accidente. Quizás es más fácil aceptar la muerte de un ser que ha vivido muchos años y ha sido feliz, porque es lo que pensamos que nos merecemos tod@s, ¿no es así?. Pero de igual manera, la muerte es la misma para tod@s, no la hay ni mejor ni peor, ni tampoco hay un momento en que sea ideal para quienes se quedan. Por eso es importante la aceptación y la confianza en el Ser durante el proceso de duelo. El momento de marchar es el que decide el Ser que se marcha, y tenemos que respetarlo y aceptarlo. Esto me ha costó mucho entenderlo pero la muerte repentina de mi madre, la persona que más amaba en mi vida, me llevó a entenderlo. Yo culpaba a otros de su muerte hasta que ella me hizo sentir que hubo un punto de inflexión en que fue ella quien soltó y decidió marcharse, que era su momento, aunque era un momento aparentemente terrible visto desde fuera, sin despedirnos siquiera. Por eso, parece que nunca es buen momento, pero en realidad, cuando ocurre o ha ocurrido, el momento es Ese, no había más opciones, el Ser decidió irse y lo hizo lo mejor que pudo, no se le puede reprochar nada.

Pero puedes hacer un pequeño ejercicio, si has perdido compañeros animales, y es recordar en qué momento de tu vida han llegado y cuándo han marchado. Siempre acompañan procesos importantes de inicio a fin. No se van por error ni tampoco llegan a tu vida de manera aleatoria, en cualquier momento. Existen las resonancias, lo que se atrae, lo que vibra al unísono y nos une a un@s con otr@s, así como nos separa también (¿No has visto cómo algunas personas desaparecen de tu vida, porque ya no resuenan contigo?). ¿En qué momento de tu vida llegó tu gato? ¿En qué momento de tu vida estabas cuando ha fallecido tu gato? ¿Antes o después de algo importante (puede haber unos meses de margen)? Tu vibración y resonancia cambian y hay seres que te acompañan, que trascienden, y otros llegan, en ese equilibrio natural del que hablaba antes. Hay seres que sólo encarnan para una corta experiencia y se van, otros se quedan muchos años. ¡No importan el tiempo ni la edad! ¡Lo importante es que viva lo que viva, tenga una experiencia feliz! Ese es uno de los motivos por los cuales en Terapia Felina priorizamos el presente del gato cuando hacemos consultas. Buscamos la manera de que el gato sea feliz cuanto antes, y muchas veces eso no coincide con los deseos de su familia humana, que quiere forzar una situación egoístamente buscando unos resultados, aunque el gato sufra durante meses. En Terapia Felina priorizamos al gato, su bienestar y felicidad aquí y ahora, en la medida de lo posible, porque sabemos lo importante que es el momento Presente para los seres vivos, lo rápido que la vida pasa para los animales, y que no deben desperdiciar ni un minuto por capricho nuestro.

Así que no importa con qué edad se marche tu compañero gato, ¡sino si ha sido feliz y se ha sentido libre de vivir! ¡Eso es lo que verdaderamente importa!

El proceso de muerte natural

Entiendo por proceso de muerte natural cuando es el cuerpo el que se va apagando, acompañando un proceso de enfermedad más o menos largo, o de manera rápida por ejemplo por un infarto. En este tipo de muertes, si se han acompañado con respeto y cariño, todo suele estar en armonía. Pero las muertes por accidente, las eutanasias y los sacrificios pueden requerir asistencia para el animal y la familia humana.

Por eso es importante contar con una persona profesional en los procesos de muerte de los animales, independientemente de cómo haya sido, de si tenían familia humana o no, para asegurarnos de que se ha marchado en paz y que todo está bien. A veces necesitan ayuda para trascender, otras veces es la familia humana la que necesita acompañamiento, u otro animal con el que vivía y tenía un vínculo.

Muchas personas hoy en día aún no entienden lo duro que es perder a un compañero animal, por eso hay personas que sufren mucho en silencio y se sienten incomprendidas cuando lo pierden. Pero aquí tienes a todo el equipo de Terapia Felina para acompañarte y abrazarte cuando lo necesites, y también para hablar de ello hasta que encuentres la paz, estamos para eso, los gatos nos han enseñado a hacerlo. Está estudiado y comprobado que las personas amamos a nuestra familia animal igual o más que a nuestra familia humana, y ese vínculo y sentir es sagrado, hay que respetarlo y acompañarlo sin juzgar. Nadie debe decirte cómo te debes sentir, cuánto debes amar ni a quién debes amar, eres libre de sentir, de expresarlo y apoyarte en quien necesites y te sostenga con cariño.

Por eso, si tu gato está en su proceso de muerte, puedes acompañarte de tu veterinari@ de confianza y de nuestro equipo, para hacerlo de manera respetuosa y bonita. En todos los acompañamientos que hacemos con las familias humanas, queda una sensación muy bonita de paz y armonía. El duelo posterior es inevitable vivirlo, pero el recuerdo de cómo marchó tu animal te acompañará toda la vida y hará el duelo más liviano, por eso es tan importante hacerlo bien y que no sea tampoco traumático para ti, sólo se puede hacer una vez en la vida cuando tu compañero decida marchar, sólo hay una oportunidad para hacerlo y el recuerdo de cómo fue te acompañará siempre. Así que vamos a hacerlo lo mejor posible, siempre desde la gratitud y con amor, sin lugar para el drama, la culpabilidad y la negación, nada que retenga al animal y a ti en esa experiencia, todo lo contrario, liberación, amor absoluto, gratitud y paz, así sí.

En este proceso siempre nos asaltan las mismas dudas: lo estaré haciendo bien, cómo se si estoy alargando el sufrimiento a mi compañero, lo eutanasio o no, cuándo lo sabré, y si está sufriendo y no lo sé, etc. Todas estas dudas se van disipando si te mantienes en el presente. La mente es imparable y siempre te va a colocar en posibilidades futuras catastróficas, lo peor que puede pasar, pero ninguna es real, no está pasando aquí y ahora, no olvides eso. Mira a tu gato, ¿cómo está ahora? ¿qué te dice? Confía en él y en tu sentir, más que en esas imágenes negativas de tu mente, lo único real es el presente. Durante los procesos de acompañamiento vamos siempre sintiendo el presente del animal. Su estado puede cambiar en pocas horas, días o semanas. Confiamos en ellos porque nos van diciendo cómo se encuentran y en qué fase del proceso están. La familia humana siempre se plantea y cuestiona todo por miedo a equivocarse, por eso es importante acompañarles con cariño y neutralidad. Las personas que no están muy conectadas con los animales y el sentir suelen tener mucho miedo y no quieren ver “sufrir” al animal, prefieren sacrificarlo antes que seguir viendo al animal en ese estado, y muchas veces cortan así el proceso natural de morir antes de tiempo. No olvidemos que las personas siempre estamos proyectando en los demás cómo nos sentimos desde nuestra percepción influenciada por nuestras creencias e ideas, perdiendo la realidad de lo que Es. Es por eso que no hay que precipitarse adjudicando al animal algo que no es real y que además le lleve a una muerte antes de tiempo.

Por eso el acompañamiento profesional es importante. Pese a todas las ideas que a tu cabeza se le ocurren, sólo fíjate en el presente, ¿cómo está tu gato? Si está tranquilo, hace más o menos vida normal pese a su estado, déjale hacer. Cuando empiezan a sentirse mal te lo hacen saber si quieren ayuda, otros ni siquiera la piden y se marchan sin ayuda. Confía en ellos, saben lo que hacen. Tan sólo observa el presente, no tomes decisiones repentinas si el gato ahora mismo está tranquilo y no pide nada. Conecta con tu gato y ten momentos tranquilos de silencio y presencia, disfruta su compañía y agradécele ahora que puedes lo vivido.

Es un tema delicado que siempre tratamos en la consulta, aquí no puedo profundizar mucho porque puede malinterpretarse. Lo importante es que cada animal y cada proceso es único, no hay una clave para todos por igual, no vale la eutanasia para todos y mucho menos hacerlo sin preguntar, debemos tratar de conectar con ellos y no ser egoístas, viendo el proceso como algo natural como parte de la vida, algo bonito y no como un drama a evitar. Con amor, con sentido común, paliando en todo lo posible el proceso físico, con sensibilidad y responsabilidad, pero también con respeto por la vida del animal y su proceso.

La muerte repentina o traumática

Como decía, ninguna muerte de alguien querido es fácil de aceptar, pero quizás el no poder acompañarlos en una enfermedad o proceso largo, sino tener que aceptar de golpe su marcha, es más duro para nosotr@s.

Sabemos que la muerte es más dura para la familia que se queda que para quien se va, sobre todo si es repentinamente. Pero cómo vivamos la experiencia y lo que hagamos durante el duelo va a afectar mucho en el trascender de nuestro compañero animal, por eso debemos ayudarle a irse en paz y con amor, independientemente de cómo murió. Una Comunicadora Animal Profesional bien formada y con experiencia como nosotras en Terapia Felina, puede ayudar mucho en esta parte para que pese a lo traumático de la experiencia, el animal y la persona se sientan con toda la paz y armonía posible.

Depende en gran parte también qué creencias tenga la persona sobre la muerte, si es una persona que lo vive de una manera muy negativa y dramática o entiende que es parte de la vida y pese al dolor decide dejar ir a su animal con confianza en su Ser y en la vida. Las personas que más sufren son aquellas que no entienden la muerte, que le tienen miedo y que también tienen cierto apego a sus seres queridos, por eso la experiencia es mucho más dura para ellas. De cualquier manera, nuestra experiencia en los acompañamientos a todo tipo de familias siempre ha sido muy bonita, tan sólo nos adaptamos a cómo siente la persona y tratamos de acompañar evitando sobre todo que se cometan errores que perjudiquen al animal y se viva la experiencia de manera negativa y traumática. ¿Cómo te gustaría que te acompañaran a ti si estás en tu proceso? ¿Te gustaría tener a tu lado a alguien gritando, llorando, negando tu proceso, rogándote que no te vayas, o preferirías tener a alguien que habla contigo, te cuida y respeta, te recuerda cosas vividas entre risas y lágrimas, te agradece todo lo que has aportado en su vida, y que te hace sentir segur@ y libre? Te va a tocar ser esa persona para tu gato, tanto si se marcha tras un proceso largo de enfermedad como repentinamente.

Personalmente no creo que en la vida haya errores, sino como decía al principio, todo es Causa y Consecuencia, todo está vivo y todo afecta como el efecto mariposa, y es imparable, así como cada experiencia te aporta algo para tu crecimiento si así lo quieres ver. Por eso me tomo todo como una experiencia en esta vida temporal, intentando sacar lo mejor, ser feliz, no dramatizo ni me tomo nada personal, decido no sentirme víctima sino afortunada de estar aquí y poder aportar algo lindo. Si quieres drama o conflicto, ¡conmigo no va a ser! Por eso puedo también acompañar a los animales en estos procesos con muchísimo cariño, confianza y paz, confío en su fortaleza, sabiduría y capacidad, y a su lado no soy una rescatadora ni salvadora, sino una amiga y aprendiz.

Es parte del duelo, sobre todo cuando ha sido una muerte repentina, que lo primero que la persona se plantee es qué cosas hubiera podido hacer para evitar tal desenlace, como si la muerte fuera algo malo (así nos han educado). Llega la culpabilidad, el recordar los últimos momentos, sentirse mal por no haber llegado antes, o por no haber sabido manejar la situación de otra manera, pero todo da igual cuando ya ha pasado, en el presente el animal ya marchó, por tanto, tenemos que perdonar cualquier pensamiento que nos haga sentir así porque no es real. Hiciste lo mejor que supiste en el momento, no tuviste otras posibilidades ni tiempo, pasó así y es así como nos toca aceptarlo y amar la experiencia en sí, aprender de ella y dar prioridad a despedir al animal, en aceptar su marcha y permitir que se vaya en paz. ¡No olvides que existimos personas que te entendemos y podemos acompañarte!

El duelo de la persona y el resto de compañeros animales

El duelo es inevitable, nos toca a tod@s vivirlo. Si has hecho un acompañamiento bonito, te aseguro que te será más liviano y te ayudará mucho en tu duelo. Si lo has pasado muy mal, es posible necesites ayuda terapéutica para ir atravesándolo, y está bien pedir ayuda, está bien reconocer que no lo estamos llevando bien, debemos cuidarnos mucho y querernos mucho, la salud mental y emocional es prioritaria, así como la física, por eso, no tengas miedo de pedir ayuda.

Frecuentemente nos preguntan qué hacer con el resto de compañeros animales de la familia cuando uno de ellos ha fallecido, para que no sufran la ausencia. También nos preguntan si está bien adoptar otro gato para acompañar al que se queda.

El duelo es otro proceso que debemos respetar y vivir, no lo tenemos que evitar ni hacerlo más rápido. Nuestros compañeros animales generalmente no necesitan ayuda para el duelo de su compañero salvo que haya sigo una muerte traumática o accidental y que la persona lo esté viviendo muy negativamente, en cuyo caso sí que pueden necesitar acompañamiento terapéutico. Pero si tú, su persona, lo estás gestionando lo mejor que puedes, con amor y gratitud, ayudarás muchísimo al resto de tus compañeros animales.

Los gatos sufren cuando las personas no estamos bien, cuando caemos en estados muy negativos y profundos, tóxicos incluso, y no hacemos nada para evitarlo. Es ahí cuando perjudicamos a la familia con la que vivimos. Pero si tratamos de llevarlo de una manera más positiva, con ayuda si es necesario, el resto de gatos estarán bien. Ellos no viven la muerte como algo negativo, no tienen juicio sobre ello, están conectados a la vida y los procesos naturales y son parte de ello. Pero si un bebé pierde a su mamá, o un gato mayor pierde a su persona por ejemplo, necesitan ayuda para superarlo. En cambio, gatos que han sido compañeros toda la vida y uno fallece de una enfermedad o muerte natural, el compañero no debería caer en depresión si la persona sostiene el proceso con cariño y comprensión. No hay que hacer nada especial, tan sólo lo contrario a lo que solemos hacer. Tendemos a ocultar nuestras emociones, a no llorar para no preocupar a otros (hasta pedimos perdón si lloramos en público), no hablamos de ello para no molestar o porque pensamos que no nos van a comprender, etc. Pues debemos hacer al revés. En tu día a día con tus compañeros gatos, habla con ellos, exprésate, llora con ellos, cuéntales qué ha pasado, cómo te sientes, y cuéntales lo agradecid@ que estás por haber conocido y acompañado al gato que ha marchado y por la compañía de los que quedan. Comparte tu proceso con ellos, y verás cómo creáis un vínculo más fuerte y os acompañáis un@s a otr@s durante este duelo. Cada día sentirás más alivio, más gratitud, y tus gatos verás que están bien.

Es normal que estén menos activos, que las relaciones entre ellos y contigo cambien, que maúllen por casa, pero hay que vigilar sobre todo que no dejen de comer, eso sí sería un síntoma de depresión, o si el gato que ha fallecido ha sido por alguna enfermedad contagiosa, hay que vigilar al resto de gatos, si comen, si se sienten bien, si tienen algún síntoma, etc. Pero si no, tan sólo vigila que coman y que hagan vida normal, aunque estén algo menos activos. Recuerda que los gatos transmutan todo, e incluso con la vibración del maullido están limpiando la energía de casa y equilibrándola. No está llorando por el compañero perdido (es una proyección nuestra), está limpiando y comunicándose con su energía. Fíjate que está calmado y que sólo son ratos, luego hace vida normal. Por eso, déjale hacer, no le llames ni interrumpas para no crear una rutina innecesaria, y se le debe pasar en días o pocas semanas.

Es normal también, si hay más de un gato sobre todo, que las relaciones y dinámicas entre ellos cambien al faltar uno. Hay un cambio de estructura, y se van adaptando a ello, también contigo. Si tenías dos gatos y ahora queda uno, es normal que esté mucho más cariñoso y presente, no es nada malo.

¿Cuándo es mejor adoptar otro gato?

Cuando así lo sientas. Nunca adoptes otro gato de repente por ideas mentales o egoístas, tales como: me da pena que se haya quedado solo, la gente me dice que es mejor adoptar uno cuando antes aunque yo no quiero, me siento culpable, etc. Si es así, no lo hagas, espera. Como comentaba, el duelo hay que hacerlo, no evitarlo.

Si tu pareja o familiar falleciera, ¿serías capaz de establecer un vínculo tan profundo con una persona desconocida a la fuerza? Por eso no hay que forzar a nuestros gatos a pasar por ello cuando acaban de perder a su compañero. Si se da de manera natural y fluida que aparece un gato y congenian, bien, pero si es decisión tuya por motivos como esos, de corazón te recomiendo que no lo hagas.

Espera, haz tu duelo con tu gato, compártelo, y te aseguro que llegará un día en que sentirás que es momento de adoptar de nuevo, y bien llegará un gato a tu vida o irás a buscarlo, porque lo sientes así y lo quieres. A la fuerza no debemos hacer esto, no es justo para el gato nuevo ni para el de casa que ni siquiera lo ha pedido. Generalmente además se suelen hacer malas combinaciones que acaban en acoso, como por ejemplo adoptar un gatito o gato muy enérgico como compañero de un gato mayor que ha perdido a su compañero también mayor y que está viviendo el duelo con una energía tranquila, pensando que le va bien para que le de “vidilla”. Intenta no tener prisa y si adoptas, que sea con el sentir y no con la razón, para que todo vaya bien, y recuerda que siempre estamos aquí para ayudarte en el proceso de adaptación y en lo que necesites.

En resumen, Gratitud

Espero que este artículo te ayude un poco con este tema, aunque es muy difícil explicarlo por escrito y de manera resumida, espero que te haya inspirado. Sólo quiero dejarte este mensaje, no olvides agradecer, al que se va, al que se queda, crea momentos bonitos e inolvidables, haz de las experiencias algo memorable y quédate con el aprendizaje, con las decisiones que te hace tomar, lo que has cambiado y lo que te aporta, no hay error en nada de lo que ocurre, eres un ser vivo viajando en una experiencia con compañeros temporales que van y vienen, agradéceles la parte del camino que han caminado junto a ti aunque sólo haya sido un paso, y sigue el camino con amor e ilusión por lo que está por venir, sin olvidar tu presente, tal como viven los gatos.

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