Uno de los peores dolores que como humanos podemos experimentar es el dolor de muelas: un pinchazo agudo que empeora con el frío.
Los gatos, igual que nosotros, experimentan este dolor pero no solo en las muelas, hay enfermedades graves que afectan a todos los dientes ¡e incluso a gatos que aún tienen los “dientes de leche”!
Estas enfermedades como la Gingivoestomatitis o la Enfermedad Periodontal son tan dolorosas que poco a poco van haciendo que los gatos rechacen la comida.
Al principio se vuelven más selectivos y solo comen aquellas cosas que les producen menos dolor. Pero a medida que pasan las semanas y los meses cada vez les resulta más doloroso comer y, aunque se acercan a la comida y la huelen, se echan para atrás y evitar masticar.
Algunos gatos solo se beben el liquido de las latitas o de los pouchs.
Otros viven a base de jamón York.
El dolor que sufren es inmenso, y detectarlo no es tan difícil si prestas atención a estas señales sutiles que te puede dar tu gato:
Comer selectivamente solo algunos tipos de comida
Masticar más por un lado de la boca que por el otro
No bostezar completamente (por el dolor que produce abrir la boca al completo)
Dejar fragmentos de comida en el plato o que se le caigan de la boca cuando come
Tener mal aliento
Encontrarte pequeños rastros de sangre en donde duerme o en el plato de comida
Perder dientes progresivamente
Estas son señales que cuando te fijas y miras a tu gato con ojos de dentista felino te serán muy fáciles de reconocer.
¿Qué puedes hacer si ahora mismo has hecho “check” a uno o más de estos signos de dolor?
Desde luego lo primero que yo voy a hacer es felicitarte y darte las gracias, porque no todos los tutores hacen esta pequeña acción de 1 minuto de pensar en estas señales. ¡Ojalá mas gente se diera cuenta de lo que sufre su gato por culpa de la boca!
Después yo te recomendaría que cogieras cita con tu veterinaria felina de confianza para que pueda evaluar bien la situación. Tendrá que abrirle la boca (¡y recuerda que le duele mucho!) así que quizás deberá sedarlo para poder hacer una exploración completa. Si cuando pides cita lo preguntas, quizás ya te darán las indicaciones concretas para el tiempo de ayuno que necesite para la sedación.
Cuando ya se haya podido hacer un diagnóstico, tu veterinaria felina de confianza establecerá un plan: limpieza, exodóncia.. dependiendo de la patología habrá que seguir unos pasos y otros.
Y aunque el plan sea la exodóncia completa (es decir, sacarle todos los dientes), no te preocupes porque eso seguro que mejorará mucho el dolor bucodental de tu gato.
¡Y si! Podrá comer e incluso comerá mejor el alimento seco que antes.
El dolor bucodental es devastador.. Y lo peor de todo es que 3 de cada 4 gatos que veo en la clínica tienen signos de dolor bucodental, así que es muy frecuente que los gatos padezcan alguna de estas patologías y que necesiten ayuda.




