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Boro, el perro desaparecido tras el accidente de tren en Adamuz, es localizado con vida: qué sabemos y qué podemos aprender como tutores

Tras varios días de intensa búsqueda, Boro, el perro que desapareció después del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), ha sido localizado con vida en una zona cercana al lugar del siniestro. La noticia ha supuesto un enorme alivio tanto para su familia como para las personas y entidades que han participado en el operativo, aunque el rescate aún no ha concluido del todo.

¿Qué ha ocurrido exactamente con Boro?

Según ha confirmado el Seprona de la Guardia Civil, Boro fue localizado con vida tras varios días de rastreo. Sin embargo, en el momento en que los equipos intentaron aproximarse, el animal huyó, algo habitual en perros que han pasado por una situación traumática.

Desde el colectivo animalista PACMA, que ha colaborado en la búsqueda con autorización oficial, explican que el paradero del perro está identificado y que el operativo continúa activo para lograr su rescate en condiciones seguras.

Un contexto especialmente delicado

Boro viajaba con su familia en el tren accidentado el pasado domingo en Adamuz. Una de sus propietarias resultó herida en el accidente y su hermana, que estaba embarazada, también sufrió lesiones al intentar proteger al animal.

Este tipo de situaciones extremas —ruidos fuertes, golpes, estrés intenso— pueden provocar que un perro desorientado huya por puro instinto, incluso cuando normalmente es sociable o responde bien a llamadas.

Por qué no se están haciendo batidas masivas

Uno de los aspectos más importantes del operativo ha sido la decisión consciente de no realizar batidas amplias ni movilizaciones multitudinarias.

Según han explicado desde PACMA, este tipo de acciones pueden:

  • aumentar el miedo del animal

  • hacer que se desplace aún más lejos

  • dificultar su localización posterior

En su lugar, se está optando por una estrategia más silenciosa y controlada, centrada en la observación, el seguimiento del rastro y la creación de condiciones seguras para que el perro pueda ser capturado sin ponerlo en riesgo.

Qué podemos aprender como tutores ante una situación así

Aunque se trata de un caso muy concreto, la historia de Boro deja aprendizajes importantes para cualquier tutor:

1. Un perro asustado no actúa “como siempre”

El miedo extremo puede anular el vínculo momentáneamente. No es desobediencia, es supervivencia.

2. Menos estímulos suele ser más

En perros perdidos o desorientados, el exceso de gente, ruido o persecución suele empeorar la situación.

3. La coordinación profesional es clave

Cuerpos especializados y entidades con experiencia saben cuándo intervenir y cuándo esperar.

4. Pedir ayuda adecuada marca la diferencia

Contactar con autoridades, protectoras o profesionales evita actuaciones bienintencionadas pero contraproducentes.

Una noticia esperanzadora, con final aún abierto

Que Boro haya sido localizado con vida es, sin duda, una noticia esperanzadora. Ahora, el foco está puesto en lograr su rescate definitivo de forma segura y sin añadir más estrés al animal.

Desde Pets & Vets seguiremos atentos a la evolución del caso, y aprovechamos esta historia para recordar la importancia de la empatía, la calma y el criterio profesional cuando se trata del bienestar animal, especialmente en situaciones de emergencia.