Incendios y animales: por qué los veterinarios deben formar parte de los planes de emergencia
Los grandes incendios registrados recientemente en España han vuelto a poner sobre la mesa una cuestión que veterinarios, asociaciones profesionales y organismos internacionales llevan tiempo reclamando: la atención veterinaria y la protección animal deben formar parte de la planificación de las emergencias, y no depender únicamente de iniciativas improvisadas cuando el incendio ya está activo.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ha pedido reforzar la integración de los servicios veterinarios en los planes nacionales de prevención, respuesta y recuperación frente a incendios. En España, distintas voces del sector veterinario reclaman además un protocolo común que permita coordinar la evacuación, rescate, atención sanitaria y protección de animales domésticos, de producción y silvestres.
Pero ¿qué papel desempeñan realmente los veterinarios durante un incendio? ¿Qué ocurre con los animales después de una evacuación? ¿Cómo debe actuar una persona si encuentra un animal afectado por el fuego? ¿Y qué consecuencias pueden aparecer cuando la emergencia aparentemente ha terminado?
Los incendios también son una emergencia de salud animal y salud pública
Cuando se produce un gran incendio forestal, las consecuencias sobre los animales van mucho más allá de las quemaduras.
Los animales pueden sufrir:
- Quemaduras y lesiones traumáticas.
- Intoxicación por humo y daños respiratorios.
- Deshidratación y golpes de calor.
- Estrés intenso y alteraciones del comportamiento.
- Pérdida de alimento, agua o refugio.
- Desplazamientos forzados y separación de sus cuidadores.
- Mayor exposición a enfermedades cuando se concentran animales de distintas procedencias.
La OMSA advierte además de que los incendios pueden alterar la vigilancia epidemiológica, desplazar fauna silvestre hacia explotaciones y núcleos urbanos y modificar las interacciones entre animales domésticos, fauna y personas.
Esto convierte los incendios en un problema que afecta simultáneamente a la sanidad animal, la salud pública, la biodiversidad, la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales.
El papel del veterinario empieza antes de que se produzca el incendio
Una de las principales reivindicaciones actuales del sector veterinario es que su intervención no comience únicamente cuando aparecen animales heridos.
Los veterinarios pueden intervenir en distintas fases de una emergencia.
Antes del incendio
Su participación puede ser relevante en la prevención, la planificación territorial, la identificación de recursos disponibles y la preparación de protocolos de evacuación y atención animal.
También pueden ayudar a definir cuestiones como:
- Qué centros veterinarios pueden prestar apoyo durante una emergencia.
- Qué instalaciones pueden utilizarse como alojamiento temporal.
- Qué vehículos están disponibles para el transporte de animales.
- Cómo evacuar ganado o animales de gran tamaño.
- Qué profesionales especializados pueden movilizarse.
- Cómo mantener la bioseguridad en espacios donde se concentren animales evacuados.
Durante el incendio
La actuación veterinaria puede incluir la evacuación de animales, el triaje, la atención de urgencia, la valoración del bienestar animal y el asesoramiento a los servicios de emergencia.
Determinadas actuaciones como el diagnóstico, el tratamiento, la eutanasia humanitaria o ciertas certificaciones requieren además competencia veterinaria.
Después del incendio
La emergencia animal continúa incluso cuando el fuego ya está controlado.
Los veterinarios pueden participar en el seguimiento de animales heridos, la recuperación de explotaciones ganaderas, la vigilancia de enfermedades, el control sanitario de animales desplazados y el seguimiento de fauna silvestre.
También resulta importante vigilar posibles problemas derivados de la contaminación del agua por cenizas y sedimentos, especialmente después de las primeras lluvias.
España reclama un protocolo nacional para proteger a los animales durante incendios
Los últimos incendios han intensificado el debate sobre la necesidad de una planificación nacional específica para los animales.
La asociación VetWarriors ha solicitado la creación de un Protocolo Nacional de Rescate y Protección Animal en Incendios Forestales y otras Emergencias.
La propuesta busca establecer un marco común que permita coordinar a:
- Administraciones públicas.
- Servicios de emergencia.
- Fuerzas y cuerpos de seguridad.
- Protección Civil.
- Profesionales veterinarios.
- Centros de acogida y entidades de protección animal.
El objetivo es que, cuando se produzca una nueva emergencia, ya estén definidos los responsables, los protocolos, los recursos disponibles y la coordinación veterinaria necesaria.
La veterinaria especializada en crimen ambiental y One Health Lucía Sánchez-Tejado ha defendido también la creación de un módulo operativo de emergencia animal dentro de los planes de Protección Civil.
Entre las medidas propuestas se encuentra disponer de un enlace veterinario dentro de la estructura de coordinación y mantener actualizado un inventario de clínicas disponibles, profesionales formados, vehículos, centros de fauna, instalaciones de acogida y material movilizable.
La OMSA pide integrar a los veterinarios en los planes nacionales de emergencias
Esta reivindicación no se limita a España.
La Organización Mundial de Sanidad Animal ha reclamado que los servicios veterinarios formen parte de los sistemas nacionales de preparación, respuesta y recuperación frente a incendios forestales.
La organización recuerda que estos fenómenos pueden provocar efectos en cadena que afectan a animales domésticos, ganado, fauna silvestre y personas.
Por ejemplo, la fauna desplazada puede acercarse a explotaciones o zonas habitadas buscando alimento, agua o refugio. Al mismo tiempo, los animales de producción pueden necesitar ser trasladados a otras zonas y concentrarse temporalmente con animales procedentes de diferentes explotaciones.
Estas situaciones pueden alterar los patrones de contacto entre especies y aumentar determinados riesgos sanitarios.
Por ello, la OMSA considera necesario reforzar la coordinación entre sanidad animal, salud pública, medio ambiente, gestión de emergencias y protección de fauna silvestre.
One Health: incendios, animales, personas y ecosistemas están conectados
Los incendios son un ejemplo especialmente claro de por qué el enfoque One Health resulta importante.
La salud de las personas, los animales y los ecosistemas está interrelacionada.
Después de un incendio pueden producirse cambios en el comportamiento y los desplazamientos de la fauna silvestre, pérdidas de ganado, contaminación de fuentes de agua o alteraciones en los ecosistemas.
Además, la concentración de animales evacuados en alojamientos provisionales puede aumentar la importancia de medidas como la separación, la higiene, la vigilancia sanitaria y el aislamiento cuando sea necesario.
Por eso, la gestión de una emergencia de este tipo no puede limitarse exclusivamente al rescate inmediato.
Atención veterinaria gratuita para animales afectados por incendios
Los incendios de la Sierra Oeste de Madrid han mostrado también cómo puede articularse una respuesta veterinaria rápida durante una emergencia.
La Comunidad de Madrid y el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (Colvema) pusieron en marcha un dispositivo extraordinario de asistencia veterinaria gratuita para animales de compañía afectados por los incendios.
El objetivo era atender con rapidez a animales con lesiones, quemaduras, intoxicación por humo, deshidratación, estrés u otras patologías relacionadas con el incendio.
La iniciativa se organizó mediante una red de centros veterinarios y profesionales voluntarios en distintos municipios afectados, además de un servicio veterinario a domicilio para particulares y centros de acogida.
También se desplegaron medidas específicas para animales de producción, incluyendo suministro de agua y alimento a explotaciones ganaderas afectadas.
Este tipo de dispositivos demuestra la capacidad de movilización de la profesión veterinaria, pero también refuerza una de las principales reivindicaciones actuales: estas estructuras deberían estar previstas antes de que se produzca la emergencia.
¿Cómo actuar si encuentras un animal afectado por un incendio?
Encontrar un animal herido o desorientado después de un incendio puede generar mucha incertidumbre.
La prioridad debe ser siempre garantizar primero la seguridad de las personas. Si existe peligro por fuego, humo, estructuras dañadas u otras condiciones inseguras, debe contactarse con los servicios de emergencia.
Una vez que el animal se encuentra en una zona segura, debe buscarse atención veterinaria lo antes posible.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Priorizar la respiración y comprobar si presenta dificultad respiratoria.
- Enfriar las quemaduras con agua fresca, pero no helada.
- Ofrecer pequeñas cantidades de agua únicamente si el animal está consciente.
- Mantenerlo tranquilo y reducir el estrés.
- Evitar manipular excesivamente las zonas quemadas.
- Trasladarlo cuanto antes a un centro veterinario.
Cuándo acudir de urgencia al veterinario
Debe buscarse atención veterinaria urgente si el animal presenta alguno de estos signos:
- Dificultad para respirar.
- Quemaduras profundas o extensas.
- Convulsiones.
- Pérdida de conciencia.
- Encías muy pálidas o azuladas.
- Debilidad extrema.
- Vómitos.
La exposición al humo puede provocar lesiones respiratorias que no siempre son evidentes en un primer momento, por lo que la valoración veterinaria puede ser necesaria incluso cuando aparentemente no existen quemaduras graves.
Qué no hacer ante un animal quemado
También existen algunas actuaciones que conviene evitar:
- No aplicar hielo directamente sobre las quemaduras.
- No utilizar cremas, pomadas o remedios caseros sin indicación veterinaria.
- No administrar medicamentos destinados a personas.
- No retirar piel o pelo adherido a las quemaduras.
- No ofrecer comida inmediatamente a un animal gravemente afectado.
El bienestar emocional también forma parte de la emergencia
Las consecuencias de un incendio no son únicamente físicas.
El Grupo de Especialidad en Medicina del Comportamiento de AVEPA (GEMCA) ha publicado recomendaciones específicas para proteger el bienestar emocional de perros y gatos durante evacuaciones por incendios.
Una evacuación puede implicar ruidos intensos, pérdida del entorno habitual, separación, presencia de desconocidos y cambios repentinos en las rutinas.
Todo ello puede provocar miedo, ansiedad y estrés intenso.
Cómo reducir el estrés durante una evacuación
Entre las recomendaciones se encuentran:
- Intentar que el animal permanezca con su cuidador habitual siempre que sea posible.
- Crear un espacio seguro y predecible en el alojamiento temporal.
- Cubrir parcialmente los transportines con mantas si ayuda a reducir estímulos.
- Facilitar lugares elevados y escondites seguros a los gatos.
- Mantener en la medida de lo posible las rutinas de alimentación y descanso.
- Utilizar doble sujeción en animales con riesgo de huida por miedo.
- No forzar el contacto físico.
- Utilizar juegos de búsqueda, juguetes interactivos o masticables cuando el animal pueda beneficiarse de ellos.
En determinados casos, el veterinario puede valorar la utilización de medicación o productos ansiolíticos como herramienta de apoyo.
¿Pueden los animales sufrir estrés después de un incendio?
Sí. El regreso a casa no significa necesariamente que el animal haya recuperado inmediatamente su equilibrio emocional.
Después de una evacuación pueden aparecer cambios de conducta, hipervigilancia, nuevos miedos o fobias.
Por ello, se recomienda permitir que el perro o gato explore de nuevo su entorno de forma progresiva y a su propio ritmo.
Si aparecen cambios de comportamiento persistentes o intensos, conviene consultar con un veterinario o con un profesional especializado en medicina del comportamiento.
Las familias con animales también deben estar incluidas en los planes de evacuación
La protección animal durante una emergencia también afecta directamente a la seguridad de las personas.
Muchas familias pueden mostrarse reticentes a evacuar si desconocen qué ocurrirá con sus animales de compañía o con el ganado del que dependen.
Por ello, integrar a los animales en los planes de evacuación puede facilitar que las personas abandonen las zonas de riesgo con mayor rapidez y seguridad.
La planificación debería contemplar cuestiones como transporte, identificación, alojamiento temporal, atención veterinaria y reunificación con las familias.
Qué debería incluir un plan de emergencia animal frente a incendios
A partir de las principales propuestas planteadas por profesionales veterinarios y organizaciones especializadas, un sistema eficaz debería incluir al menos:
- Responsabilidades claramente definidas antes de la emergencia.
- Protocolos de evacuación y rescate para diferentes especies.
- Coordinación entre Protección Civil, veterinarios, fuerzas de seguridad y servicios de emergencia.
- Centros veterinarios previamente identificados.
- Instalaciones de alojamiento temporal para animales.
- Vehículos adecuados para el transporte.
- Sistemas de identificación y registro de animales evacuados.
- Protocolos de bioseguridad.
- Planes específicos para animales de producción y grandes animales.
- Coordinación con centros de recuperación de fauna silvestre.
- Seguimiento sanitario después de la emergencia.
- Simulacros y formación previa de los equipos.
Por qué la emergencia animal continúa después del fuego
Una de las principales conclusiones que dejan los últimos incendios es que la recuperación no termina con el regreso de las personas a sus hogares.
Durante las semanas y meses posteriores pueden persistir problemas relacionados con animales heridos o desplazados, escasez de alimento y agua, alteraciones de comportamiento, pérdida de hábitats, movimientos de fauna silvestre y posibles cambios en el riesgo sanitario.
También puede existir un importante impacto económico sobre explotaciones ganaderas debido a la pérdida de animales, instalaciones, pastos o producción.
Por eso, hablar de protección animal frente a incendios significa hablar también de salud pública, seguridad alimentaria, biodiversidad, bienestar animal y supervivencia del medio rural.
El reto: pasar de reaccionar a estar preparados
Los veterinarios ya están presentes cuando se producen grandes emergencias: atienden animales heridos, colaboran en evacuaciones, asesoran a ganaderos, apoyan centros de acogida y participan en la recuperación de fauna silvestre.
El debate actual no gira tanto en torno a si deben participar, sino a cómo integrar esa participación de forma estable y organizada dentro de los sistemas de emergencia.
La OMSA, asociaciones profesionales y veterinarios especializados coinciden en la necesidad de avanzar hacia modelos donde las responsabilidades, los recursos y los protocolos estén definidos antes de que se produzca el siguiente incendio.
Porque cuando el fuego llega, improvisar cuesta tiempo.
Y en una emergencia, ese tiempo puede marcar la diferencia para animales, familias y profesionales.
¿Necesitas atención veterinaria para un animal afectado?
Si tu animal ha estado expuesto a humo, calor, quemaduras o una situación de evacuación y presenta síntomas físicos o cambios importantes de comportamiento, es recomendable buscar valoración profesional.
En Pets & Vets puedes encontrar clínicas u hospitales cerca de tu ubicación y filtrar por urgencias si lo necesitas.
Encuentra un veterinario cerca de ti.
Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración de un profesional veterinario. Ante una emergencia o riesgo para personas y animales, sigue siempre las indicaciones de los servicios oficiales de emergencia.



